Los alimentos buenos vienen de aguas sanas

En el mes de julio relevamos la importancia que tienen los cuerpos de agua en sus diversidades para la comunidad de Slow Food Chile, considerando y valorando que nuestro país cuenta con miles de kilómetros de costas y riveras, con ríos, lagos y contacto directo y estrecho con el océano pacífico. Gracias a esta interacción ha sido posible la construcción de culturas milenarias basadas en la interacción con el agua como medio de transporte, fuente espiritual y de alimentación.

Esta relación de interdependencia de los seres humanos con los cuerpos de agua es parte de las cosmovisiones de las naciones pre-existentes a la colonización europea y pervive en sus relatos y prácticas cotidianas; sin embargo, la imposición del presente sistema político económico ha puesto las necesidades humanas por sobre el respeto y el cuidado de los bienes comunes, incluidos los cuerpos de agua, reflejado en la producción industrial de carnes, los monocultivos forestales y agrícolas, las salmoneras, la pesca industrial especialmente de arrastre, entre otras. 

Entonces, proponemos a nuestras comunidades el asumir la tarea de aprender y difundir la urgencia de respetar los ciclos de la naturaleza ya que de ello depende nuestra sobrevivencia como especie. Debemos entender los elementos y procesos de la naturaleza como un ciclo virtuoso que no se puede intervenir sin que haya consecuencias y los seres humanos somos parte de ese ciclo.

Desde las comunidades podemos motivar a los territorios para implementar herramientas como la gestion comunitaria del agua que nos lleve a lograr la soberanía hídrica, sin la cual no podríamos hablar de soberanía alimentaria. Tenemos la responsabilidad como generación de reconocer los derechos de la naturaleza y enmendar el rumbo para comenzar a restaurar lo que se ha destruido y reconocer en las prácticas ancestrales, la posibilidad de poder instaurar el bien vivir.

Hacemos la invitación, por lo tanto, a asumir el desafío de generar campañas y compromisos para educarnos y educar sobre la importancia de cuidar y restaurar nuestro patrimonio hidrológico por su valor intrínseco y por proveernos de alimentos sanos, limpios y justos.


Marcela Ramos

Directora Slow Food Chile

La Melga Chiloé

Chiloé

Región de Los Lagos

Chile