LA SEMILLA LATENTE DEL DESIERTO DE ATACAMA

El Desierto Florido es un fenómeno natural que ocurre si se presenta una combinación de factores climáticos como la temperatura, nivel de luz, cantidad de lluvia caída y fecha en la que cae, que al suceder estimulan una amplia germinación y crecimiento rápido de especies endémicas.

En el desierto existe un banco de semillas que está presente todo el año y debido a esa disponibilidad permanente estás semillas forman un paquete concentrado de calorías y proteínas. Lo que las convierte en la base de una cadena trófica diversa, consumidas por hormigas, roedores y aves, quiénes a su vez son consumidos por carnívoros terrestres, como los zorros, pumas y aves rapaces.

 

La disponibilidad de este banco de semillas está sujeto a las condiciones climáticas. Gran parte de la variación temporal de este banco está asociado a la presencia del fenómeno del niño en el territorio, las abundantes y a veces catastróficas precipitaciones, aumentan el reservorio de  semillas  hasta 10 veces en comparación con años más secos.

Las semillas que habitan el desierto de Atacama están diseñadas por la evolución para sobrevivir varios años sin eventos lluviosos. Estas semillas tienen una estrategia para sobrevivir a estímulos falsos, cómo lluvias insuficientes o heladas, para no germinar y perder sus descendencias. Frente a eventos poco favorables las especies conservan una tasa natural de semillas no germinadas, las que permanecen latentes procurando la supervivencia de estas especies entre eventos climáticos.

Un territorio como Atacama con diferentes factores en transformación condiciona un ambiente incierto, con múltiples señales, las que deben ser procesadas por semillas que han evolucionado para tener una estrategia óptima de oportunismo cauto.

La vida de una planta no comienza desde su germinación, comienza desde mucho antes, en su estado embrionario forma parte principal y fundamental de nuestros ecosistemas del desierto costero. La semilla es el soporte ecosistémico de los diferentes procesos que dan vida a nuestro desierto. Sus mecanismos internos le permiten adaptarse y sobrevivir a las diferentes inclemencias climáticas que definen nuestro territorio.

La existencia de este banco de semillas es fundamental para el desarrollo del futuro de nuestro territorio y sus ecosistemas, el cambio climático que amenaza los procesos de crecimiento de muchas de estas especies, sobretodo cactáceas, especies endémicas muchas veces altamente especializadas que solo son posibles encontrar en algunas localidades y pequeñas extensiones de decenas de kilómetros.

Hoy se encuentran amenazadas por los procesos humanos de transformación del suelo.  La deforestación del bosque xerófilo, el loteo de terrenos, el pastoreo intensivo, la creación de microbasurales, la urbanización industrial y la extracción de áridos, son algunos de los problemas que enfrentan estos ecosistemas en su supervivencia diaria. Problemáticas que no han sido abordadas por la comunidad y que presentan un serio riesgo para la supervivencia de especies únicas en el mundo.


Sebastian Triviño

Guardador de Semillas del Desierto de Atacama

Comunidad Bajo Huasco en Resistencia

Slow Food Chile

Región del Atacama

Chile